¿Han pensado ustedes en cuánto entra la cualidad de la gracia en la perfección de expresión, aún en el mundo de la forma? Lo que un hombre hace "graciosamente" es un logro de mérito. Al tratarse los hombres entre si, mucho se hace por sentido de deber, protestando y a regañadientes. Sin embargo, cómo responde cada individuo cuando un prójimo presta un servicio con Gracia, otorga un perdón con Gracia, ofrece un beneficio no ganado con Gracia. Una expresión graciosa del servicio del hombre lo marca como uno que "está en el sendero". ¡Cuan lleno de Gracias el Maestro Saint Germain en su gran servicio a la humanidad! ¡Cuan graciosamente responde Él a cada llamado del corazón! Que los hombres se copien de este Principe de Cortesía si es que aspiran a vivir como quienes profesan amar.
Tomado del libro: Diario de "El Puente a la Libertad" Pablo el Veneciano
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