Hemos tratado (y ha sido la indicación que hemos recibido para esta clase) de cargar en la conciencia emocional, mental y física de la humanidad NUESTRO SENTIMIENTO DE ALEGRÍA DE SERVIR, de manera que el sentido de deber, el sentido de servicio rodeado de miedo, el sentido de servicio porque es un hábito, sea reemplazado por una conciencia inteligente, receptiva, flexible, optimista y jubilosa. Una conciencia así puede, sin previo aviso, recibir la Indicación Divina de parte de la Presencia "YO SOY" individualizada o de cualquier Ser Divino en el universo, y luego ser lo suficientemente flexible y moldeable para actuar sobre esa Indicación Divina, sin importar lo que le haga a los hábitos y patrones que conforman el curso del diario vivir.
Libro: Diario de "El Puente a la Libertad" Madre Maria
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